Los Samadhi del Sábado | Ep.28

Los Samadhi del Sábado | Ep.28

Los Samadhi del Sabado – EL «OSITO DE PELUCHE» DIGITAL.

Para destacar objetivamente los aspectos positivos y los peligros de la “contaminación gris”(*) de las nuevas técnicas en las sociedades contemporáneas desarrolladas, es imposible no mencionar el «objeto de transición» según Douglas Winnicott: el oso de peluche, la punta de la manta, la muñeca de nuestra infancia, esta primera posesión «No-Yo» que nos permitió atravesar con seguridad el camino de lo subjetivo hacia lo objetivo, la aceptación psíquica del bebé de la pérdida de su Omnipotencia. Lo que Lacan llamó «el acto de la realidad del inconsciente». (**)
 
De hecho, en todas las estructuras culturales occidentales, cuando el niño se da cuenta de que la Madre y él no son un todo, para superar la angustia de la fragmentación, la pérdida del objeto materno que pensaba que poseía, el objeto externo que elige le permite no sólo la transicionalidad, el aprendizaje de la renuncia que en sí mismo significa cualquier opción, pero también, por extensión, la apertura de su interés en todos los campos, a la invención, la creatividad, un espacio de libertad en el mundo que lo rodea, mientras que su supervivencia todavía depende de los adultos.
 
Hoy en día, los objetos transicionales succedáneos son comprados compulsivamente «en línea» por todos los miembros de la familia, amigos, padrinos y vecinos que se apresuran a inundar el recién nacido de todos los peluches de marketing para que nunca se enfrente a la falta. Al evitar la elección, estos objetos fetichistas, en vez de transicionales, robotizan al niño mediante el inquietante filtro de los medios de comunicación, redes y herramientas digitales, donde lo puramente visual e inmediato sustituye a la dialéctica que es el enfrentamiento con el Otro.
 
La falta, como la ausencia, crean percepciones extrasensoriales y exploración, mientras que la alienación activa de un sujeto por la imagen, en la etapa de su desarrollo inicial, sólo puede contribuir al proceso de identificación adecuado si es reconocido como artificial por el niño.
 
Esta dinámica de identificación sigue siendo la misma a lo largo de la existencia entre el sujeto en devenir del inconsciente y el Yo reflejo del espejismo de lo social y la imagen.
 
El reciente anuncio de la decisión de los Sultanes de la informática de ajustar los sistemas de toma de imágenes para evitar que las fotos «selfies» y los intercambios visuales de los usuarios ya no sufran más de la ligera distorsión causada por la posición de la cámara en nuestros teléfonos celulares, sumado al uso del efecto Parallax, y a la magia de Photoshop, esta hazaña técnica sin duda nos permitirá llegar a ser todos idénticos a Barbie y Ken.
 
Ya es bastante alarmante ver cuántos usuarios de la red están transformando su imagen y construyendo una personalidad ficticia para entender los efectos negativos que estos recursos tecnológicos pueden tener en los niños y adolescentes, cuya imagen física y psicológica todavía está en pleno estado de desarrollo.
 
Nuestra evolución como especie depende en gran medida del descubrimiento de herramientas que se convierten en extensiones de nuestro cerebro, pero el uso que hacemos de ellas define el nivel de conciencia y la búsqueda de significado que colocamos en nuestras vidas porque, como dijo Laos -Tse: «Cuanto más avanzas, menos aprendes porque Demasiado lejos del Este, es el Oeste. » ´
 
(*)
(**) Donald Winnicott el destino del objecto transicional 1959
(***) Jacques Lacan El XI Seminario del Libro Ed. Umbral 1973
Lao Tse presunto autor de tao-te-king (siglo VI a.C.)

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