Los Samadhi del Sábado | Ep.49

Los Samadhi del Sábado | Ep.49

Los Samadhi del Sábado – TIERRAS DE EXILIO

Es en diciembre que celebramos el día de la migración, una extraña celebración para estos seres humanos que, en número creciente, recorren el planeta sin destino fijo, en caminos aleatorios, regímenes, fronteras y creencias: hugonotes de todas partes en caminos que no conducen a ninguna parte a merced de las tormentas de la economía o del terror.
 
Aristócratas huyendo de la guillotina, rusos blancos perseguidos por el bolchevismo, republicanos españoles cruzando los Pirineos, tibetanos en Nepal, Tutsis escapando de los Hutus y sudamericanos de la tortura de las dictaduras o el terrorismo, el hombre parece condenado a recorrer este interminable Qhapaq Ñan sin fin de la esperanza por la supervivencia y la salvación.
 
En nuestras ciudades, ahora dedicadas a la asfixia climática y la apostasía espiritual, las caravanas de compradores se precipitan decididamente hacia el último juguete, las mejores ofertas, el mayor regalo para llenar la falta de amor, el olvido de la empatía, el negarse a escuchar al otro, este extraño tan cercano que toma un lugar que se ha vuelto invisible puesto que, como dijo Saint – Exupéry: «Sólo se puede ver con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos».
 
No es vano preguntarse ¿cómo serían recibidos hoy en día un par de extraños, llamando a nuestra puerta, un carpintero sin un sol y su esposa embarazada, a dorso de burro?
 
Aquel, cuya Natividad celebran los cristianos, fue un extranjero indocumentado, un inmigrante judío en Egipto, sin hogar ni paradero conocido.
 
En este mes de diciembre, cuando la historia nos dice que nació, sin que nosotros sepamos exactamente la fecha, este niño inmigrante, que creció durante 4 años en el exilio, había elegido nacer bajo la influencia del planeta Saturno al que la mitología atribuye la capacidad de despojarnos de nuestros amarres terrenales, el don del desapego, el proceso de renuncia que la vida impone para liberarnos de la prisión interior de las pasiones.
Moisés, otro refugiado errante que tenía tres nacionalidades diferentes y cuya supervivencia se debió a la acogida que los extranjeros le brindaron, logró guiar a su pueblo a la Tierra Prometida sólo a costa del exterminio de los fieles del Becerro de Oro.
Que la rectitud de Saturno inspire nuestros corazones contaminados por lo inmediato y el materialismo y les recuerde que «el objetivo no es sólo el objetivo, sino el camino que conduce a él»
Feliz Navidad y gracias a los que leyeron estas líneas.
 
Marie-France Cathelat- 21 de diciembre de 2019
(*) Qhapaq Ñan: Nombre quechua de la red de rutas del Imperio Inca
(**) Abreviatura administrativa para designar a una persona sin hogar
(***) Lao Tsé, Fundador del Taoísmo (604 A.C.)

Comentarios (1)

  1. Si en esas épocas era DIFÍCIL ser inmigrante, en estos tiempos es peor. Las personas piensan que se reduce su espacio vital, se recortan oportunidades laborales, estudio, etc. Hace unas semanas se escuchó una noticia que informaba que un Peruano en los EEUU había sufrido una quemadura en el rostro. Lo DISCRIMINAN POR SU COLOR, tenía documentos en regla!!! La migración de Cubanos, que hace unas décadas fueron relegados por Pachacamac, como escondidos bajo la alfombra. Y así, unos que huyen y otros que albergan dependiendo del criterio y sentido común serán bienvenidos o rechazados.

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